Perejil

Volvimos a encontrarnos, después de todo, después de eones, en que tu te volviste más limpio, y yo más sucia. En que Silo y las Banderas cambiaron nuestros destinos. Nos volvimos a encontrar, después de todo, y como siempre supimos terminamos arrancándonos al verdor afuerino.
El fin de semana nos trajo mucho. Nos trajo Wish you were Here a las 5 de la mañana.
Me trajo una segunda opción. Un "que hubiera pasado si no...." Descubrí, contigo, que hubiese podido ser feliz, sonreír y despertar abrazada a tu cuerpo tibio, sentir de nuevo una respiración en mi cuello, recorrer las calles de Santiago de otra mano, compartir un café mañanero, ser regaloneada... una sencillita vida burguesa.
Pero también miré, con asombro, que no es suficiente para mí, no ahora. No me basta con manos, miradas, ni cariciasinfinitas. Yo quiero lo contrario. Quiero Desafíos, quiero poder encontrar al misterioso-hombre-de-negro en esa puta esquina, de nuevo.
(Y sí, es una batalla perdida de antemano, pero qué más da. Es lindo soñar, a veces)

3 comentarios:

  1. Desafíe todo.
    Las mujeres desafiantes suelen ser tan atractivas.

    ResponderEliminar
  2. Las que desafían nada son aún más desafiantes. Son imprescindibles. Son aún más atractivas.

    ResponderEliminar
  3. Oh dile eso a uno que conozco, Yerko , por favor ¬¬
    xD (súper fuera de contexto... se me olvidó hasta el comentario coherente)

    ResponderEliminar