Justice

Te aprovechas, yo lo sé (y muy bien) de mi debilidad por ese rizo tuyo. Yo lo sé bien, y lo peor es que sigues ahí. No puedo evitarlo. Como una lluvia de estrellas fugaces, com el minuto mismo en que que la tierra empezó a moverse, como esa confusa sensación, estás ahí.
Y aunque prometa por Enkidú que voy a dejar de buscarte, sabes, por la misma razón por la que te aprovechas, que voy a seguir imaginadno que estás todos los días paseando por los pastos de mi tierra, como siempre, como nunca. Como la primera vez que te ví (aún sin verte) serio-riendo perdido en la polvareda de esa tarde.

2 comentarios:

  1. Me llama la atención tanto el título de esta entrada. ¡Qué terrible castigo le espera al que sabe que hacer con los pensamientos del otro!

    M. (que curiosamente es M de moderna)

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  2. y que terrible es (además del castigo) que jueguen con tus propios pensamientos....
    suerte en Moderna! aunque no creo que llegues a ver mi comentario...

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