Sin ésta canción, el texto pierde gran parte del sentido
Debes Escucharlo!
Escuchando a Ólafur, me largué a caminar por el centro, sintiendo llover, lloviendo también. Debe haberse visto bastante graciosa la niña pasada a años 20-sentada-en-una-banca.con-lagrimas-gotas-en-la-cara.
Y la lluvia caía an mí, y yo caía en la lluvia, en un Mäya increíble, libidinoso. En una espumosa sensación de triunfo amargo,de triunfo que es derrota a la vez. Por que de recordar cosas, volvimos a las sensaciones agradables, al calorcito frío de la estufa.... sólo para sentir con más intensidad el sonido de la lluvia, en un Ohm de dolorosa intensidad, un ohm que fue eternidad y segundo, un ohm cargado de lluvia, húmedo, y frío.
Y bajo la lluvia, por un segundo deseé no haber conocido tu calidez, deseé que te hubieses quedado como uno más, Deseé no tener necesidad de tí, en noches como ésta. Deseé poder ir a dormir en mi cama de mimbre, a salvo y en paz, en lugar de tiritar de entumecimiento, esperando acompañada de lejanos hablantes, acompañada del fantasma de la casa, en espera de otros fantasmas lejanos. De tiritar, con la certeza de la espera en vano, con la certeza del tiempo escurriéndose entre mis dedos, intentando ordenar un caos del que no tenía conciencia, mientras las piedras en mis bolsillos se vuelven parte de lo cotidiano, con ganas de poder soñar como antes.
Como antes. ¿No suena eso raro? ¿Como antes? ¿Como antes de conocernos? Ese antes era un poco diferente, la diferencia era precisamente que no nos conocíamos. Pero sí, y al final, siempre fue un poco de espera; la diferencia fundamental era lo concreto, no poder darte una forma definida.
Eras sólo un sueño, de hace años atrás.
(Gracias a Marduk, nunca te lo dije)
Ahora, eres el motor de la Historia; de las Historias y parte de La Historia; la causa de mis caminatas a sol, lluvia y luna. EL foco, al final, de todas las fotografías; en el centro mismo del Escenario, esperando a representar tu papel, y marcharte, dejando a los espectadores en la catarsis misma.
Haircut
Decidí (casi sin decidir) cortarme al pelo anoche. O ayer en la tarde, nunca supe qué eran las siete (¿¿de la tarde, o de la noche??). Cómo resumirlo?
Fue glorioso.
glo-rio-so.
Partimos con mi peluquera preferida escuchando La Roux, Tiersenn, Gilmour... hasta the beatles y malice cayeron por ahí. Caían, como los mechones de pelo que caían a mi alrededor. mientras sentía las cosquillas del viento rozar mi cuello. Mientras sentía (otra vez) tus manos frias corriendo por mi espalda. Mientras sentía (otra vez) el leve soplo que escapó de tus labios, esa vez (esa veintiúnica vez)
Mientras caían mis recuerdos, en un ejercicio puramente historiográfico. Mientras las orquídeas languidecían letamente en ese vaso con agua cerca de la ventana, mientras Santiago coría fuera de la ventana, enloquecido. (podía ver desde la ventana ese puente por donde cruzamos, esa veintiúnica vez)
Mis ondulados compañeros de risa, llant y espera se fueron... se fueron, como a veces quiero un poco que se vaya tu recuerdo. Pero eso es algo que no sé si quiera arrancar.... aún. Aún no, querido, aún no, aún tengo un pequeñito brote de primavera para tí, aún me queda algo de Espera.
Ahora, pelicorta y decidida a Jugar parezco niño. Amo que se vea tan ambiguo, amo ser-nada-y-todo al mismo tiempo. Es la hora de jugar, pero en serio, esta vez.
Fue glorioso.
glo-rio-so.
Partimos con mi peluquera preferida escuchando La Roux, Tiersenn, Gilmour... hasta the beatles y malice cayeron por ahí. Caían, como los mechones de pelo que caían a mi alrededor. mientras sentía las cosquillas del viento rozar mi cuello. Mientras sentía (otra vez) tus manos frias corriendo por mi espalda. Mientras sentía (otra vez) el leve soplo que escapó de tus labios, esa vez (esa veintiúnica vez)
Mientras caían mis recuerdos, en un ejercicio puramente historiográfico. Mientras las orquídeas languidecían letamente en ese vaso con agua cerca de la ventana, mientras Santiago coría fuera de la ventana, enloquecido. (podía ver desde la ventana ese puente por donde cruzamos, esa veintiúnica vez)
Mis ondulados compañeros de risa, llant y espera se fueron... se fueron, como a veces quiero un poco que se vaya tu recuerdo. Pero eso es algo que no sé si quiera arrancar.... aún. Aún no, querido, aún no, aún tengo un pequeñito brote de primavera para tí, aún me queda algo de Espera.
Ahora, pelicorta y decidida a Jugar parezco niño. Amo que se vea tan ambiguo, amo ser-nada-y-todo al mismo tiempo. Es la hora de jugar, pero en serio, esta vez.
Numb
"Arderé, pero esto no es más que un hecho. Ya hablaremos de esto en la eternidad" Leía con envidiosa Vehemencia cerca de los bares lejanos de Providencia. No podía comprender cómo no conmovía el alma de la niña Entumecida que caminaba a su lado. No podía comprender tamaña estupidez, tamaña insensatez fruto de toda Prudencia.
"oh, Rocamadour, Rocamadour, estoy tan triste, y el bebé está enfermo, y yo soy tan tonta" Declamaba con una pésima imitación de acento francés. Cada vez más iritado, produciendo con sus airosos vaivenes risas destempladas en el frío aire de Santiago (sin imaginar, ay, sin imaginar el entumecimiento galopante de cada paso de menos)
Risas sueltas que resonaban cada vez más silenciosamente, cada vez con un entumecimiento mayor, menormayor.
Caminaban, sí, caminaban por las calles de Santiago, queriendo ser Otras, queriendo ser Valparaíso, queriendo ser Valdivia. Queriendo ser Lejos. Lejos, o cerca, qué más daba en la Nubosa inmensidad de la cabeza de Prudence (que era sólo Prudence esa noche, hasta ese minuto), queriendo ser otros lugares, otra cabeza, otras manos, otras voces. Otros ojos, más lejanos, más distantes. Menos entumecidos, menos perdidos, más ausentes.
Quizás, cómo terminaron las cosas. Yo los seguí, un poco desde lejos. Los perdí, un poco, cerca de los Cerros, cerca de las esquinas. Cerca de donde nos perdemos todos, un poco; nos perdemos cuando perdemos nuestros recuerdos. Nos perdemos un poco al dejar el positivismo, al caer en un disparo en las sienes con música de Ferdinand de fondo (o con un saxofón perdido). Nos perdemos al dejar ofrendas, al hacer regalos que pueden menospreciados. Al tomar en serio las cosas que no se deben, al caer en las posmodernizaciones, al mirar a los ojos y mentir descaradamente.
Estoy firmando el pie de mi condena, sumiéndome de nuevo en lo nuboso. Perdiendome, lo sé. Lo sé, lo sé. Y sí, parte de mí quiere no creerlo, pero parece
que Oriente Artístico va a ser mi paseo habitual.
Bienvenido, Adormecimiento. ¿Los Espirales te Traen?
"oh, Rocamadour, Rocamadour, estoy tan triste, y el bebé está enfermo, y yo soy tan tonta" Declamaba con una pésima imitación de acento francés. Cada vez más iritado, produciendo con sus airosos vaivenes risas destempladas en el frío aire de Santiago (sin imaginar, ay, sin imaginar el entumecimiento galopante de cada paso de menos)
Risas sueltas que resonaban cada vez más silenciosamente, cada vez con un entumecimiento mayor, menormayor.
Caminaban, sí, caminaban por las calles de Santiago, queriendo ser Otras, queriendo ser Valparaíso, queriendo ser Valdivia. Queriendo ser Lejos. Lejos, o cerca, qué más daba en la Nubosa inmensidad de la cabeza de Prudence (que era sólo Prudence esa noche, hasta ese minuto), queriendo ser otros lugares, otra cabeza, otras manos, otras voces. Otros ojos, más lejanos, más distantes. Menos entumecidos, menos perdidos, más ausentes.
Quizás, cómo terminaron las cosas. Yo los seguí, un poco desde lejos. Los perdí, un poco, cerca de los Cerros, cerca de las esquinas. Cerca de donde nos perdemos todos, un poco; nos perdemos cuando perdemos nuestros recuerdos. Nos perdemos un poco al dejar el positivismo, al caer en un disparo en las sienes con música de Ferdinand de fondo (o con un saxofón perdido). Nos perdemos al dejar ofrendas, al hacer regalos que pueden menospreciados. Al tomar en serio las cosas que no se deben, al caer en las posmodernizaciones, al mirar a los ojos y mentir descaradamente.
Estoy firmando el pie de mi condena, sumiéndome de nuevo en lo nuboso. Perdiendome, lo sé. Lo sé, lo sé. Y sí, parte de mí quiere no creerlo, pero parece
que Oriente Artístico va a ser mi paseo habitual.
Bienvenido, Adormecimiento. ¿Los Espirales te Traen?
Bellavista
Y en ese callejón cerca de la Rosacruz, leyeron las cien adivinanzas de Borges, sin saber (ay, sin saber) lo que se les venía en-cima/sima.
Juguemos, sí, juguemos, los cien juegos de Borges, las cien delirantes amanecidas, las mil perdidas
apuestas
al viento.
Y que vivan, sí, que vivan, los aburridos, los cambiantes, los caminantes y los adictos al Último Vocativo.
Juguemos, sí, juguemos, los cien juegos de Borges, las cien delirantes amanecidas, las mil perdidas
apuestas
al viento.
Y que vivan, sí, que vivan, los aburridos, los cambiantes, los caminantes y los adictos al Último Vocativo.
antes/durante/después
Duró menos que una fracción de segundo la gigante impresión que atacó su pecho.
(Como esa vez cuando vió venírsele encima ese monstruoso camión, claro que esa vez allcanzó a moverse)
Su respiración se detuvo, tras un último gemido contenido, tras un último latir acelerado, al tiempo que sus pupilas se dilataban en un último instante de placer
De convencida Concuspicencia
De obsceno Pudor.
Un par de Segundos después, todo hubo Terminado
Y todo rastro de sus Juegos se evaporó lentamente
siendo reemplazado por una secuencia Fibonacci
De puras preguntas.
De vuelta a los márgenes.
(Como esa vez cuando vió venírsele encima ese monstruoso camión, claro que esa vez allcanzó a moverse)
Su respiración se detuvo, tras un último gemido contenido, tras un último latir acelerado, al tiempo que sus pupilas se dilataban en un último instante de placer
De convencida Concuspicencia
De obsceno Pudor.
Un par de Segundos después, todo hubo Terminado
Y todo rastro de sus Juegos se evaporó lentamente
siendo reemplazado por una secuencia Fibonacci
De puras preguntas.
De vuelta a los márgenes.
Las primeras veces
Quizás, este año ha sido el año de las primeras veces. Las primeras veces de ser honestamente hereje, hierética y cursiva. Las primeras veces en que Marduk escuchó mis quejasalairedeserasquerosamenteflaca y decidió normalizarme un poco (y ahora todos se dan el lujo de opinar sobre mis mejillas, mis caderas y mis manos).
Las primeras veces que mi blog es algo no tan anónimo-desconocido (graacias por eso ♥)
Ha sido también, mi primer año de abstinencia. (y de abstenciones)
Las primeras veces de una espera Ininterrumpida, las primeras veces en que cedo sin perder.
Las primeras veces de caminar por Valpo de noche sin compañía.
La primera vez que comprendí ese dicho malo de tu felicidad es la mía con una cuota grande de verdad.
La primera vez en que las canciones dedicadas duelen tanto.
la... primera vez... que.... se... pierde.... Todo...
¿Y qué pasaría si nos vamos, y mandamos todo a la cresta, ya que no hay esperanzas?
Las primeras veces que mi blog es algo no tan anónimo-desconocido (graacias por eso ♥)
Ha sido también, mi primer año de abstinencia. (y de abstenciones)
Las primeras veces de una espera Ininterrumpida, las primeras veces en que cedo sin perder.
Las primeras veces de caminar por Valpo de noche sin compañía.
La primera vez que comprendí ese dicho malo de tu felicidad es la mía con una cuota grande de verdad.
La primera vez en que las canciones dedicadas duelen tanto.
la... primera vez... que.... se... pierde.... Todo...
¿Y qué pasaría si nos vamos, y mandamos todo a la cresta, ya que no hay esperanzas?
¿Qué pasaría, realmente?
Perejil
Volvimos a encontrarnos, después de todo, después de eones, en que tu te volviste más limpio, y yo más sucia. En que Silo y las Banderas cambiaron nuestros destinos. Nos volvimos a encontrar, después de todo, y como siempre supimos terminamos arrancándonos al verdor afuerino.
El fin de semana nos trajo mucho. Nos trajo Wish you were Here a las 5 de la mañana.
Me trajo una segunda opción. Un "que hubiera pasado si no...." Descubrí, contigo, que hubiese podido ser feliz, sonreír y despertar abrazada a tu cuerpo tibio, sentir de nuevo una respiración en mi cuello, recorrer las calles de Santiago de otra mano, compartir un café mañanero, ser regaloneada... una sencillita vida burguesa.
Pero también miré, con asombro, que no es suficiente para mí, no ahora. No me basta con manos, miradas, ni cariciasinfinitas. Yo quiero lo contrario. Quiero Desafíos, quiero poder encontrar al misterioso-hombre-de-negro en esa puta esquina, de nuevo.
(Y sí, es una batalla perdida de antemano, pero qué más da. Es lindo soñar, a veces)
El fin de semana nos trajo mucho. Nos trajo Wish you were Here a las 5 de la mañana.
Me trajo una segunda opción. Un "que hubiera pasado si no...." Descubrí, contigo, que hubiese podido ser feliz, sonreír y despertar abrazada a tu cuerpo tibio, sentir de nuevo una respiración en mi cuello, recorrer las calles de Santiago de otra mano, compartir un café mañanero, ser regaloneada... una sencillita vida burguesa.
Pero también miré, con asombro, que no es suficiente para mí, no ahora. No me basta con manos, miradas, ni cariciasinfinitas. Yo quiero lo contrario. Quiero Desafíos, quiero poder encontrar al misterioso-hombre-de-negro en esa puta esquina, de nuevo.
(Y sí, es una batalla perdida de antemano, pero qué más da. Es lindo soñar, a veces)
Naranjo.
Acto 1:
Todo partió cuando miró sus manos esa mañana. Decidió romper con la monotonía color carne-lineablanca-cansada de todos los días y tomó el esmalte naranja fluor, sólo por que es uno de esos días Sol-con-Frío del invierno. Se sentó en el patio, decidida, entre un rayito que le sonreía y su mp4 envuelto en paño lenci que hacía sonar A pocketful of Stones de Gilmour.
Y destapó ese glorioso esmalte, pintándose cada uña con un deleite grosero, pensando en el serio y correcto Raúl y en la cara de espanto que pondría cuando viera el fluor de sus uñas que gritaban a grito pelado (sí, grito tipo ágora) por una venganza de Aquellas.
Acto seguido, miró con sumisión ese texto escrito por el ser del que se vengaba, y siguió leyendo, decidida a pasar ese puto ramo con al menos una sonrisa de aprobación.
Acto 2:
Las mismas manos, aún de naranja fluor, que llevan a un niño de 5 de la mano, camino a la exposición de Egipto en Quinta Normal. La misma perversa mente vengadora, que ahora escucha con asombro a su hermano hablar de procesos de momificación, Akenathón, Horus, Osiris e Isis como si fuera cosa de cada día. Las mismas manos, al rato después, se asoman en el borde de la mochila-de-lana-anaranjada en busca de un termo burdeo, y rellenan sendas tazas amarillo sol con leche-con-café-colombiano --una nueva venganza, un acto de canibalismo, antropofagia! (This is SPARTA!!!!) --,.
Las mismas manos suben por el borde de la baranda de la biblioteca de Santiago (parecen Chirimoya Alegre) y toman una serie de libros de Egipto para el niño ya mencionado antes. Toman, de paso, una serie de tiras de la Mafalda y un poco de remordimiento de la estantería de más allá. El naranja fluor peina cabezas, y sienta a los niños-naranja-fluor en cojines, cómodos y tranquilos. Una leve sonrisa asoma en la boca-rojo-fuerte de la dueña de las uñas-naranja-fluor-que-viste-de-negro-halloween ante tanta ternura.
Acto 3:
Corre el reloj, tipo 2:39 de la mañana, y lo que ve es un gigante libro de Egipto, un Madame Bovary que espera impaciente ser leido, un antiguo historial, y las manos de anaranjado fluor vestidas que bailan por el teclado, interpretando una melodía nueva, simphonía en clacclac menor para computador. Paralelo a esto, la mente-en-azul-profundo se pregunta, una noche más, si seguir esperando a que misterioso-hombre-de-negro decida percatarse de sus no-serias-intenciones o buscar distracciones más serias. Maldita sea, adormecimiento es lo que sienten esas manos ahora. Adormecimiento circular y unas asquerosas ganas de salir a fumar.
Todo partió cuando miró sus manos esa mañana. Decidió romper con la monotonía color carne-lineablanca-cansada de todos los días y tomó el esmalte naranja fluor, sólo por que es uno de esos días Sol-con-Frío del invierno. Se sentó en el patio, decidida, entre un rayito que le sonreía y su mp4 envuelto en paño lenci que hacía sonar A pocketful of Stones de Gilmour.
Y destapó ese glorioso esmalte, pintándose cada uña con un deleite grosero, pensando en el serio y correcto Raúl y en la cara de espanto que pondría cuando viera el fluor de sus uñas que gritaban a grito pelado (sí, grito tipo ágora) por una venganza de Aquellas.
Acto seguido, miró con sumisión ese texto escrito por el ser del que se vengaba, y siguió leyendo, decidida a pasar ese puto ramo con al menos una sonrisa de aprobación.
Acto 2:
Las mismas manos, aún de naranja fluor, que llevan a un niño de 5 de la mano, camino a la exposición de Egipto en Quinta Normal. La misma perversa mente vengadora, que ahora escucha con asombro a su hermano hablar de procesos de momificación, Akenathón, Horus, Osiris e Isis como si fuera cosa de cada día. Las mismas manos, al rato después, se asoman en el borde de la mochila-de-lana-anaranjada en busca de un termo burdeo, y rellenan sendas tazas amarillo sol con leche-con-café-colombiano --una nueva venganza, un acto de canibalismo, antropofagia! (This is SPARTA!!!!) --,.
Las mismas manos suben por el borde de la baranda de la biblioteca de Santiago (parecen Chirimoya Alegre) y toman una serie de libros de Egipto para el niño ya mencionado antes. Toman, de paso, una serie de tiras de la Mafalda y un poco de remordimiento de la estantería de más allá. El naranja fluor peina cabezas, y sienta a los niños-naranja-fluor en cojines, cómodos y tranquilos. Una leve sonrisa asoma en la boca-rojo-fuerte de la dueña de las uñas-naranja-fluor-que-viste-de-negro-halloween ante tanta ternura.
Acto 3:
Corre el reloj, tipo 2:39 de la mañana, y lo que ve es un gigante libro de Egipto, un Madame Bovary que espera impaciente ser leido, un antiguo historial, y las manos de anaranjado fluor vestidas que bailan por el teclado, interpretando una melodía nueva, simphonía en clacclac menor para computador. Paralelo a esto, la mente-en-azul-profundo se pregunta, una noche más, si seguir esperando a que misterioso-hombre-de-negro decida percatarse de sus no-serias-intenciones o buscar distracciones más serias. Maldita sea, adormecimiento es lo que sienten esas manos ahora. Adormecimiento circular y unas asquerosas ganas de salir a fumar.
de la Espera II
Ay, ay. Todo fue terapeútico, sí, todo fue terapeutico, ah. Todo pura teoría, pura terapia, terapia pura, poro olvido, puro intento, pura posmodernizaciónaburrida. Sin embargo, todo se va a la cresta misma ahora, misiá Macarena, ahora que me caigo de bruces en el barro, en un barro RoMano y antiguo (aunque quizás no tan antiguo), mientras una noche más de desvelo, una de quizás cuántas más me espera.
Pese a todo, pese a todas las buenas intenciones y los mensajes entrelineas, la razón de la espera (como dirá un buen chileno) se chacreó. Una vez más, la razón de mi espera, como lo es desde que el tiempo es tiempo y el sol viene del Levante, eres tú.
Pese a todo, pese a todas las buenas intenciones y los mensajes entrelineas, la razón de la espera (como dirá un buen chileno) se chacreó. Una vez más, la razón de mi espera, como lo es desde que el tiempo es tiempo y el sol viene del Levante, eres tú.
de la Espera
He de confesarte, amada mía, que algo de perversidad ha de quedar en mí, algo de homo ludens inconfeso aún ronda cerca, porque mientras veo reaparecer tu delgadísima silueta en la noche, no puedo evitar cierta sonrisa pícara ante la infinidad de juegos que podemos jugar esta noche.
Dioses, las paredes de este monasterio son sordas, ciegas y Mudas. ¡Gracias a Marduk que lo son!
Dioses, las paredes de este monasterio son sordas, ciegas y Mudas. ¡Gracias a Marduk que lo son!
la Nuit.
dostreinta de la mañana, y esta es mi hora favorita de la noche;
la verdad, no sé por qué,
siempre despierto a esta hora, siempre con ganas de caminar. Y sí, no es muy común
pero yo creo ser bastante común (y es es totalmente cierto)
mientras escucho Pomplamoose, y pienso en la cantidad de cosas que quiero arreglar. Partamos
por algo simple.
Partamos por tí. Podemos arreglar este entuerto, cariño?
Podríamos también partir por arreglar el trabajo,
pero llevo eones caminando sin ver, a causa de cosas así.
No quiero más trabajo, quiero trabajar.
Trabajar, en cosas bellas.
Quiero crear cosas bellas, Quiero ser belleza
(que ideal, que idea loca)
Ha de ser el efecto de la música, quizás ahora
empiece a bailar en francés.
(esto es como un cadáver exquisito)
algo similar a un limoncito
amargo, amargo y dulce. Dulce mezcldo con licor y caramelo
Mezclado con esa leve sensación de ebriedad que me embarga a veces
(y sin copas de más)
de ebriedad de sol, de soledad de cariño
de cariño mismo, de cariño ausente.
De ausencia tuya, de añorar tu cuello
tu pelo inacabable, tus manos de ruiseñor, de colibrí, tu voz tan tuya
tan tuya, tan tuya. Como el sol, como las velas de mis fotos de madrugada
como la nuit
notamos ahora la divergencia, la diferencia?
esto es un indicador
que indica que yo soy yo, y tú eres tú. Y que seguiremos corriendo en círculos separados por
un tiempo inacabable, y exquisisto,
dando vueltas en cuatro espirales dorados, hasta que en otra vida pueda volver
a soñarte, a soñarte morir, a soñarte nacer.
Siempre e(re)s el único sueño que recuerdo
la verdad, no sé por qué,
siempre despierto a esta hora, siempre con ganas de caminar. Y sí, no es muy común
pero yo creo ser bastante común (y es es totalmente cierto)
mientras escucho Pomplamoose, y pienso en la cantidad de cosas que quiero arreglar. Partamos
por algo simple.
Partamos por tí. Podemos arreglar este entuerto, cariño?
Podríamos también partir por arreglar el trabajo,
pero llevo eones caminando sin ver, a causa de cosas así.
No quiero más trabajo, quiero trabajar.
Trabajar, en cosas bellas.
Quiero crear cosas bellas, Quiero ser belleza
(que ideal, que idea loca)
Ha de ser el efecto de la música, quizás ahora
empiece a bailar en francés.
(esto es como un cadáver exquisito)
algo similar a un limoncito
amargo, amargo y dulce. Dulce mezcldo con licor y caramelo
Mezclado con esa leve sensación de ebriedad que me embarga a veces
(y sin copas de más)
de ebriedad de sol, de soledad de cariño
de cariño mismo, de cariño ausente.
De ausencia tuya, de añorar tu cuello
tu pelo inacabable, tus manos de ruiseñor, de colibrí, tu voz tan tuya
tan tuya, tan tuya. Como el sol, como las velas de mis fotos de madrugada
como la nuit
notamos ahora la divergencia, la diferencia?
esto es un indicador
que indica que yo soy yo, y tú eres tú. Y que seguiremos corriendo en círculos separados por
un tiempo inacabable, y exquisisto,
dando vueltas en cuatro espirales dorados, hasta que en otra vida pueda volver
a soñarte, a soñarte morir, a soñarte nacer.
Siempre e(re)s el único sueño que recuerdo
Fake
Believe... believe.... believe. (eso es lo que escucho en este minuto; un fragmento de Last Flowers de esa desconocida maravilla de Radiohead)
Y pienso en el invierno. En ese invierno que lleva un par de días, pero meses conmigo. Un invierno que no es anulación; si no espera. un invierno que es a ratos agradable; un invierno que es sueño. Sueño, como todo, algo alcanzable con los ojos cerrados; con una prueba de fé, con un salto al vacío.
Con un salto que no se concreta, con un salto que es pura negación y negación pura. Con un caleidoscopio de sombras que juegan a ser pájaros y se llevan a la primavera hasta Abril, hasta ese fatídico 21 de mayo. Hasta el telegrama de Prats, hasta ése único café olvidado sobre una mesa. Prats Prats Prats. (siempre me cayó mal Prats). Vamos por una noche más con-tigo-sin tí; un espejismo más hundiendose en la arena, una sombra que se desvanece al acercarme... como siempre, es tu propia naturaleza, quizás.
Y pienso en el invierno. En ese invierno que lleva un par de días, pero meses conmigo. Un invierno que no es anulación; si no espera. un invierno que es a ratos agradable; un invierno que es sueño. Sueño, como todo, algo alcanzable con los ojos cerrados; con una prueba de fé, con un salto al vacío.
Con un salto que no se concreta, con un salto que es pura negación y negación pura. Con un caleidoscopio de sombras que juegan a ser pájaros y se llevan a la primavera hasta Abril, hasta ese fatídico 21 de mayo. Hasta el telegrama de Prats, hasta ése único café olvidado sobre una mesa. Prats Prats Prats. (siempre me cayó mal Prats). Vamos por una noche más con-tigo-sin tí; un espejismo más hundiendose en la arena, una sombra que se desvanece al acercarme... como siempre, es tu propia naturaleza, quizás.
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