Que difícil que es.....

... Volver a ser una sola persona. Volver a caminar por los tálamos del tiempo pasado sin querer detenerse en un instante eterno; sin querer ver cristalizados todos los segundo de calor, de candidez que suelen unir dos caminos.
Qué difícil que es; y qué fácil todos los tragos amargos desaparecen por arte de magia, tragados por el limo insaciable del idealismo. Qué fácil es decir todo tiempo pasado fue mejor.

Y qué difícil es caminar por nuestros propios medios; qué pesada se vuelve la marcha cuando las hojas acumuladas en el camino no son contempladas por otro par de ojos; cuán doloroso es ese silencio que comienza a acompañar las caminatas de después de ése día.

¿Cuántos segundos malgastamos aferrándonos a las arenas del tiempo? ¿Cuántas vidas se nos fueron en el trago amargo del olvido? ¿Cuántos eones ganamos/perdimos intentando reconstruir espejos a partir de los fragmentos?
No podemos jugar a nada mientras intentemos olvidar algo, Precisamente por que el Olvido mismo nos resta capacidad de movimiento, condición imprescindible en la actividad lúdica.

Incluso el Olvido nos resta capacidad sensorial, muchas veces la sensación de viento se pierde entre nuestros apabullados pensamientos, incluso el sonido de los pájaros puede volverse en nuestra contra, si viene enlazado con el engaño mental de los pájaros que cantaron ese día.

Porque claramente no son los mismos pájaros; ni es el mismo tú el que los oye. Incluso si el segundo es el mismo es en sí una falacia. Ya fue/es/será. Y no hay nada que se pueda hacer.
El Olvido es también un campo absolutista, exluyente total de realidades: no podemos mirar el presente si tenemos puesots los lentes del pasado; pero tampoco es cosa de decir pasado pisado; ya fue. No, la cosa es más compleja, es más bien un Pasado Ergo Sum.

No soy quien para hablar de esto; claro... ya el campo del Olvido es cosa lejana para mí; sólo tengo los pedacitos de un Olvido bien trazado. Y de un olvido presente un olvidoque fue/es/será. El Camino mismo es olvido; vemos las cosas pasar, quedar atrás sin que podamos aferrarnos. Sólo podemos jugar con lo que vemos en ese instante, jugar a ver las luces y las sombras pasar.

3 comentarios:

  1. Qué melancolía...
    Sin pasado no habría 'yo', pura existencia actual, sin historia, no?

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  2. Claro, no habría un yo con histoira. Es más, creo que no habría un "yo", seríamos pura sensación.
    Yendo más allá, si consideramos que se Es es base a la interpelación al otro, podríamos decir que tampoco Somos, sin pasado, ya que no tendríamos consciencia, seríamos inanimados... y todas esas cosas muy heiddegerianas.
    Gracias por hacerme ser, Rose!

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  3. No entendí nada de lo último que escribiste, Orchidea (desde '... podríamos decir que...' a 'y todas esas cosas muy heiddegerianas [sic]').

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