Big-i-deas (O me acuerdo que....)

¿Le suena a usted?

(En realidad, no tiene nada que ver con las grandes Ideas, si no con los grandes
Recuerdos.)
Un recuerdo fuerte que recuerdo es el movimiento de las hojas con los ojos cerrados. Sí, como Amelié, a mí me gusta cerrar los ojos y ver las manchitas rojas. Y caminar con los ojos cerrados, guiada por el oído... Aún no me pasa nada grave, ergo, funciona.
Otro recuerdo fuerte es el frio de las baldosas. Me sentaba en las baldosas que estaban a la entrada de mi casa a esperar el cartero que llegaba en la quincena, y me traía las revistas National Geographic que encargaba mi papá.
También me acuerdo siempre de mi papá. Nos hacía columpios en los árboles, donde fuera. Siempre salá co cordel, y al menos con un alicate para arreglarlo todo.
Mi mamá cocinaba cosas ricas, siempre. Y también cosía mucho, mucho. Chaquetas, faldas, vestidos, disfraces, estuches, bolsos. Hacía de todo (eso lo heredé yo, y la compulsión arregla-cosas de mi papá).
Me acuerdo del campo. De las mañanas de domingo en que nos levantábamos temprano y nos ibamos a la parroquia "del pueblo" que estaba como a 45 minutos en auto... era una eternidad. Y después de misa ibamos a pasear por la plaza, había un caballero que vendía libretas y esquelas de papel reciclado; mi mamá "siempre me compraba". También coleccioné esquelitas del Village, que en ese tiempo se vendían por gramaje, y eran de muuchos colores.
Del colegio creo no tener muy buenos recuerdos, y del liceo a grandes rasgos tampoco. Sólo las cosas que sobrevivieron, las grandes grandes amigas que hice (like Mrs Christine).
Un tremendo recuerdo es el postre de manzana de mi abuelita. Nunca supe cómo demonios lo prepara (todos los fines de semana me dice que me va a enseñar). Lo que sé es que tiene manzanas, y crema pastelera. Y que es rico, y punto.
Tambien cocina colegiales, y el olor de la masita caliente se mezcla con el de la parafina de la estufa. Eso es brutal, aún cuando entro a la casa y siento los dos olores mezclados me río de contenta. Quiere decir que las cosas están bien.
De pensarlo, otro recuerdo fuerte es el incienso de Canela, o el de Sándalo. (Después del que me regalaste esa vez no he vuelto a comprar precisamente por lo mismo. Era tu olor, era mi olor, era algo nuestro. Era algo un poco reservado a Valpo, ahora hay que buscar nuevos olores)
Quizás, no son los más detallados recuerdos, sé que dejo mucho en el tintero, pero quiero dejar ésto en caso de perderme.
Los quiero.
Cuidense.
S.

3 comentarios:

  1. A pesar de que los recuerdos sean manipulables, creo que son lo que muchas veces nos permiten seguir un poco cuerdos (o en su defecto, aún locos). Y muchas veces son ellos los que nos hacenentender quiénes somos realmente. Te quiero, y a pesar de todo lo que estás pasando, no tengas miedo, jamás dejarás de ser tú :)

    (gracias por la mención honrosa :**)

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  2. Dichosa tú capaz de seleccionar los recuerdos...si yo lo intentara me saldría algo tan increíblemente dadá que Tzara tendría que morirse de nuevo.

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  3. Cualquier recuerdo es valido y bueno si uno lo tiene guardado con cariño

    ^^

    cuidate muchote, me voy

    byE

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