Volvimos en auto. Despues de una larga noche llena de cosas que no me habían pasado antes... en fin, venimos de vuelta, y aunque se ven pocas casas, la mala costumbre de buscar el detalle me tiene mirando la ventanilla, pero no puedo negarte que muero de sueño, y que no hay mucho que decir, porque creo habértelo dicho todo. Y si, el cansancio es bastante, pero nada se copara a la calidez que siento ahora, que me acurruco en tu pecho y cierro los ojos, sintiendo la musica más dulce del mundo, amor, y si, suena bastante cursi, ¿pero qué más me puedes pedir?
Y vuelvo a nuestor pequeño lugar bajo un árbol, sintiendo tus pestañas en mi cara, suplico que esto no se termine, y sin saber cómo caigo dormida, aún sin querer...
Semi dormida, siento como me hablas, y me acomodo en mi camita, sintiendo aún que me abrazas, sientiendo tu voz a lo lejos amor, y caigo sin sueños, tranquila y deseando no despertarme...
Despierto a la mañana siguiente, me doy vuelta y te abrazo, y estás tan cómodo, tan cálido, tan blando.......
MIERDA! era la almohada
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarvaya...
ResponderEliminarveo que estas bien,
no se que hago...
llege a tu blog dando vueltas por el mundo
y como es un pañuelo llego aca...
espero que este bien, de veras...
el post eliminado de arriba era esto mismo
pero el notebook de mi papá lo estropeo ¬¬)
por lo demas cuidate...
matias...