Y así, un buen día, dos pequeñas palabras se encontraron. No fue mucho, supusieron, apenas una nota al pie de una pagina. Dos simples palabras, que en ese primer día se usaron para citar un lugar, específicamente uan estación de metro de la linea dos.
Un par de paginas más adelante, volvieron a encontrarse, al vorlver a verse notaron que en cierta parte la tinta tendía a correrse: a Ilusa le faltaba la u, y a Sensato la o. Decidieron suplir la falta de tinta, y a punta de mezclas lograron emparejarse. De tanto trabajar juntos, no les quedó otro remedio que seguir así, unidas en un nexo de tinta al pie de nota, una cita en una croquera llevada en sendos morrales de dos personas que viajaban por Santiago.
De tanto vivir así, los colores de tinta comenzaron a parecerse; el rosa de ilusión dejó pasó al café oscuro de Sensato, dejando una mezcla semi-burdeo, un color no del todo desagradable. Mientras tanto, seguían citándose al pie de pagina, casi sin notar la cantidad de palabras que fluían entre ellas. Sin embargo, no podían mirarse a los ojos. Ilusión quería saber de que color eran los de aquel peculiar compañero.
Un día de cita en Parque O`Higgins, decidió levantar la mirada, encontrándose con unos ojos de miel, enmarcados en largas pestañas, que daban un halo de Sensata ilusión. Tras ellos, pudo verse reflejada, pequeña y un poco asustada... y le gustó. Decidió no dejar de mirar esos ojos color miel, perderse en la inmensidad de esa cita a pie de página.
ahora se siente un poco egoista, no? Pues sentada al otro lado de la página, extiende sus dedos de tinta esperando tocar por un segundo el color miel de los ojos de la Ilusa Sensatez.
Diosss.... 24 meses!!!!
♥ quiero estar acurrucada en tí, por egoista que pueda parecerte.
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